Dirección Territorial Agraria (DTA)
La Dirección Territorial Agraria (DTA) trabaja para garantizar que todas las personas de la provincia de Barcelona tengan acceso a una alimentación saludable, sostenible y de proximidad. Un objetivo ambicioso que requiere transformar la manera como producimos, distribuimos y consumimos nuestros alimentos.
Para conseguirlo, impulsamos la creación de figuras de preservación y gestión de los espacios agrarios que van más allá de la simple producción de alimentos. Estos territorios se convierten en auténticos aliados medioambientales: regulan el ciclo del agua, capturan carbono del suelo y mejoran la calidad del aire en los entornos urbanos. Una triple función que convierte la agricultura de proximidad en una herramienta clave para la sostenibilidad del territorio.
Nuestra labor se desarrolla en estrecha colaboración con los ayuntamientos que apuestan por este modelo agroalimentario innovador. Juntos, construimos una red territorial que conecta productores locales con consumidores conscientes, creando circuitos cortos que benefician tanto la economía local como el medio ambiente.
Esta estrategia se alinea con "De la granja a la mesa" (From Farm to Fork), la iniciativa que forma parte del núcleo del Pacto Verde Europeo, y con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde. Desde esta perspectiva integral, la DTA interviene en todas las fases del sistema alimentario: del cultivo a la transformación, del almacenamiento al transporte, de la venta al consumo responsable, sin olvidar la gestión de los residuos y la lucha contra el desperdicio alimentario.
Cada acción que impulsamos busca tejer una red alimentaria más justa, más cercana y más respetuosa con nuestro entorno. Toda esta estrategia se canaliza a través del programa Barcelona Agraria, nuestro marco de actuación territorial.
La DTA pone a disposición de los ayuntamientos y entidades del territorio una batería de recursos especializados para impulsar la transición agroalimentaria. Cada herramienta está pensada para dar respuesta a las necesidades específicas de cada municipio, adaptándose a su realidad territorial y a sus objetivos de sostenibilidad.
- Espacios y parques agrarios: Protegemos el patrimonio agrario provincial impulsando la creación de parques agrarios y rurales. Estos espacios garantizan la preservación de los terrenos de cultivo más valiosos, evitando que la presión urbanística haga desaparecer el mosaico agroforestal que ha caracterizado nuestro territorio.
- Estrategias alimentarias: Acompañamos a los municipios paso a paso en la transformación de su modelo alimentario. Desde el diagnóstico inicial hasta la implementación de políticas concretas, diseñamos estrategias locales que conectan productores, distribuidores y consumidores en circuitos más justos y sostenibles.
- Observatorio agrourbano: Ponemos los datos al servicio de las decisiones municipales. Analizamos el estado de los sistemas agrarios y alimentarios de cada territorio, generando indicadores precisos y paneles de datos interactivos que permiten a los ayuntamientos tomar decisiones fundamentadas sobre su futuro agroalimentario.
- Bancos de tierras: Luchamos contra el abandono rural recuperando tierras que han perdido su función productiva. Conectamos personas propietarias con nuevos agricultores interesados en reactivar estos espacios, evitando que se pierda el valor ecológico y productivo del territorio.
- Fomento de la silvopastura: Revitalizamos la actividad ganadera tradicional dinamizando la creación de asociaciones de pastores y facilitando el acceso a pastos. Una apuesta por la ganadería extensiva que contribuye a la prevención de incendios y al mantenimiento del paisaje mediterráneo.
- Innovación y transferencia tecnológica: Colaboramos con centros de investigación especializados para impulsar proyectos de economía circular en el sector agrario. Desde la recuperación de agua regenerada hasta la regeneración de los suelos con compost urbano, trabajamos para convertir los sistemas productivos en modelos más sostenibles que generen servicios ecosistémicos para el conjunto de la ciudadanía.
Los resultados del trabajo realizado durante 2025 reflejan el alcance territorial de nuestra estrategia y la confianza que los municipios depositan en nuestro modelo de actuación.
- 67 municipios de la provincia de Barcelona ya disponen de figuras de preservación y gestión del espacio agrario. Esta red se articula a través de 10 espacios y parques agrarios que abarcan 117.653 hectáreas de superficie agrícola, forestal y pecuaria. La cifra representa el 17% de toda la superficie agraria del territorio, una apuesta firme por proteger el patrimonio agroforestal y garantizar que las generaciones futuras puedan seguir beneficiándose de sus recursos y servicios ambientales.
- 2.217 hectáreas de superficie agrícola se han incorporado a los bancos de tierras que impulsamos, una extensión equivalente a más de 3.000 campos de fútbol que están recuperando su vocación productiva. De estas, 1.019 hectáreas ya cuentan con una figura de contratación o acuerdo entre la propiedad y el campesinado, permitiendo que pasen del desuso a convertirse nuevamente en espacios generadores de alimentos de proximidad y custodios de la biodiversidad.
- 22 municipios están elaborando su estrategia alimentaria, un proceso que implica repensar completamente cómo se organiza el sistema agroalimentario local. Estos ayuntamientos han decidido liderar el cambio hacia un modelo más sostenible, justo y resiliente, sentando las bases para una transformación que beneficiará tanto a las personas productoras como a las consumidoras.
Estas cifras representan mucho más que estadísticas: son la prueba tangible de que otro modelo agroalimentario es posible y que cada vez más territorios se suman a él con convicción.




