La Diputación de Barcelona y la Generalitat de Catalunya presentan "FOC és FOC", la campaña que conecta las pequeñas llamas con los grandes incendios
23/06/2026
Presentación de la campaña "FUEGO es FUEGO". SERGIO RAMOS | DIPUTACIÓ DE BARCELONA
Una propuesta publicitaria innovadora apela a la responsabilidad individual poniendo de relieve que la misma llama de un cigarrillo o una barbacoa puede originar un incendio forestal devastador.
Un cigarrillo mal apagado. El carbón de una barbacoa. Una cerilla descuidada. Gestos cotidianos, aparentemente menores, que pueden desencadenar una catástrofe irreversible. Con esta premisa contundente, la Diputación de Barcelona y la Generalitat de Catalunya han presentado este lunes en Barcelona la campaña publicitaria "FOC és FOC", una iniciativa de sensibilización que aspira a transformar la manera en que la ciudadanía percibe su papel en la prevención de incendios forestales.
El acto de presentación ha reunido a tres de los máximos responsables institucionales en materia de seguridad y territorio: la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon; el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig; y la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret. La campaña, desarrollada por la agencia creativa Evil Love, se articula en dos fases (prevención y autoprotección) y combina impacto emocional y utilidad práctica para activar conductas responsables entre la población en plena temporada de alto riesgo de incendio.
Un concepto tan simple como poderoso
El núcleo creativo de la campaña reside en una idea aparentemente sencilla pero de una eficacia visual notable: el fuego que vemos devastar un bosque y el que vemos en la punta de un cigarrillo o en el carbón encendido de una barbacoa no son fuegos distintos. Son el mismo fuego en dos momentos temporales. Esta conexión, que la publicidad convencional suele ignorar, es precisamente la que "FOC és FOC" sitúa en el centro de su mensaje: sin distancias, sin elipsis, sin escapatoria posible para el espectador.
Los spots de la primera fase (centrada en la prevención) materializan esta idea a través de un único plano-secuencia que conecta dos escenarios radicalmente opuestos mediante un zoom out progresivo. Primero, las imágenes de un incendio forestal; después, una transición que revela que ese fuego ha nacido del punto incandescente de un cigarrillo o del carbón encendido de una barbacoa. La continuidad visual, sin cortes ni interrupciones, impide que el espectador establezca ninguna distancia entre la causa y la consecuencia. El mensaje cala con fuerza precisamente porque la cámara no permite la coartada de la lejanía: cualquier chispa cuenta.
De la concienciación a la acción
La campaña no se detiene en el impacto emocional. Una segunda fase, centrada en la autoprotección, completa la estrategia con cápsulas audiovisuales breves que convierten comportamientos cotidianos relacionados con el fuego en aprendizajes prácticos. ¿Cómo se propaga un incendio? ¿Cómo se comporta el humo? ¿Por qué es importante mantener franjas limpias de vegetación alrededor de las viviendas? Cada pieza responde a una de estas preguntas de forma visual y comprensible, facilitando que la ciudadanía interiorice conductas de autoprotección y sepa cómo actuar ante una emergencia.
El objetivo de conjunto es claro: reducir la distancia entre saber y actuar. Conocer los riesgos no es suficiente si ese conocimiento no se traduce en comportamientos concretos. La campaña quiere que cada persona se sienta agente activa de la prevención, y no mera espectadora de una catástrofe que siempre parece lejana hasta que deja de serlo.
Las instituciones, unidas ante el riesgo
En la presentación, la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, ha subrayado que "una política firme de prevención de los incendios forestales es una apuesta decidida por la seguridad de las personas y del territorio" y que "la responsabilidad de evitar los incendios reclama la aportación colectiva de toda la sociedad, porque pequeños gestos de responsabilidad, siendo prudentes y cívicos, contribuyen también a evitar que el bosque arda".
Moret ha puesto en valor la labor continuada de la corporación a lo largo de todo el año, que va mucho más allá de las campañas de comunicación: gestión forestal, construcción de depósitos de agua, acondicionamiento de caminos, mantenimiento de franjas de protección alrededor de las urbanizaciones, todo ello en colaboración con los ayuntamientos, las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) y otros agentes del territorio. Y ha enfatizado que la seguridad estival exige una respuesta coordinada: "Desde las administraciones tenemos que hacer un trabajo conjunto y poner todas las herramientas necesarias para garantizar que los ciudadanos y ciudadanas puedan disfrutar de un verano seguro en todas partes y en todos los ámbitos".
La ciudadanía, corresponsable de la prevención
La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha puesto el acento en el cambio de paradigma que propone la campaña: "Hay que implicar a la ciudadanía como corresponsable en la prevención y la respuesta ante los incendios". Parlon ha precisado que "el objetivo no es solo trasladar recomendaciones sobre cómo actuar en una emergencia, sino también fomentar una mayor conciencia sobre los riesgos asociados al fuego y el papel que la ciudadanía puede ejercer para reducir su impacto".
Por su parte, el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha apelado a la urgencia del momento: "Nos encontramos ante una situación extrema por unas condiciones meteorológicas sin precedentes en vísperas de la verbena de Sant Joan. Por eso, hay que tomar todas las precauciones y pedir la máxima colaboración de la ciudadanía". Sus palabras han subrayado que la campaña llega en un contexto de riesgo elevado, cuando la responsabilidad individual pesa más que nunca.
Un verano que ya ha empezado
La verbena de Sant Joan, con sus hogueras y fuegos artificiales, es tradicionalmente uno de los momentos de mayor riesgo de incendio forestal en Cataluña. Que la campaña se presente justo en la víspera de esta festividad no es casualidad. "FOC és FOC" quiere llegar a la ciudadanía en el momento preciso en que las conductas individuales pueden marcar la diferencia entre un verano tranquilo y una emergencia de dimensiones imprevisibles. La campaña se difunde a través de medios audiovisuales y digitales, con la ambición de alcanzar al mayor número posible de personas durante los meses de mayor vulnerabilidad del territorio.
Los programas de prevención de incendios forestales impulsados por la Diputació de Barcelona contribuyen directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 13 ("Acción climática"), 15 ("Vida de ecosistemas terrestres") y 11 ("Ciudades y comunidades sostenibles"), en tanto que refuerzan la adaptación al cambio climático, la gestión sostenible de los bosques, la protección de los núcleos habitados y la reducción del riesgo ante los incendios forestales. De forma transversal, esta política pública se vincula asimismo con el ODS 17 ("Alianzas para lograr los objetivos") por la cooperación entre administraciones, ADF, propietarios forestales y otros actores del territorio; con el ODS 4 ("Educación de calidad") por las acciones de información y sensibilización ciudadana; y con el ODS 9 ("Industria, innovación e infraestructuras") por el mantenimiento de infraestructuras preventivas, caminos, puntos de agua y sistemas de vigilancia. Los 17 ODS fueron proclamados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015 y forman parte de la Agenda 2030. La Diputación de Barcelona asume estos compromisos globales y los hace efectivos mediante su acción de apoyo técnico y económico a los gobiernos locales de la provincia.






