10/07/2026 15:19 h.
Este verano demos un respiro a las pantallas

La llegada del verano comporta más tiempo libre, menos rutinas y una supervisión adulta a menudo más laxa. Este cambio de hábitos puede incrementar el riesgo de un uso problemático de pantallas, especialmente entre adolescentes.
Por qué el verano es un momento crítico?
- Más tiempo libre, menos rutinas y menos supervisión: la flexibilidad horaria puede favorecer un incremento de horas de pantalla y dificultar la regulación.
- Riesgo de uso descontrolado: videojuegos y redes sociales pueden ocupar largas franjas de tiempos.
- Aislamiento social: más conexión digital no siempre implica más conexión real; a menudo puede reducir las interacciones presenciales.
Por eso, el verano y las vacaciones es un buen momento óptimo para dar un respiro a las pantallas y para conectar con el entorno y con los hijos e hijas, cambiar de hábitos, disfrutar, organizar y compartir actividades en familia.
Sin pantallas también puede ser entretenido y divertido
- Haced una lista de intereses comunes para compartir
- Explorad la naturaleza y haced salidas al aire libre andando o haciendo rutas en bicicleta
- Descubrid lugares inéditos del entorno de nuestro municipio o ciudad
- Haced un viaje sorpresa
- Participad en actividades culturales, fiestas populares, actas de la fiesta mayor
- Organizad salidas culturales y lúdicas: un museo, una exposición, un castillo encantando, un parque, un día de playa, un parque temático, una cena popular
- Aprovechad actividades nocturnas: cine al aire libre, caminatas nocturnas, pirotecnia musical
- Cocinad en familia
- Hagamos una barbacoa un pic-nic en espacios naturales autorizados
- Vayamos a un cine al aire libre
- Visitemos y compartamos un día con parientes, amigos...
- Dedicad y compartid actividades para repasar el que se ha aprendido durante el curso escolar
- Instauremos retos como “un día sin pantallas es posible"
Por qué sin pantallas también pasan cosas positivas:
- El aburrimiento despierta la imaginación y la creatividad
- Se refuerzan vínculos con la familia, los amigos o el entorno
- Se fortalece la autonomía personal. Aprenden a gestionar el tiempo de ocio
- Se promueven valores como la cooperación, la paciencia o la tolerancia a la frustración
- Se toma conciencia de aquello que nos rodea y se estimula la curiosidad
- Mejora el bienestar físico y emocional
Si acordamos utilizar en algunos momentos las pantallas. Hay que tener en cuenta:
- Llegar a pactos claros y positivos. Estableced normas sobre tiempos y momentos de uso, espacios de desconexión y tipo de contenido permitido. Incluid rutinas de verano: horas de levantarse, actividades semanales y tiempos al aire libre
- Supervisar de manera activa. Mostrad interés por lo qué hacen, con quien juegan y que miran. Si utilizáis controles parentales, explicadles el motivo y el funcionamiento
- Tener conversaciones abiertas. Hablad de bienestar, privacidad, consentimiento y presión social. Fomentar un uso crítico es clave para su autonomía
- Dar ejemplo: Los adultos también tienen que mostrar hábitos digitales saludables
Si observáis un uso problemático o una posible adicción a las pantallas, no dudáis a consultar con SPOTT, un equipo de terapeutas especializado en tratamiento integral de las adicciones en adolescentes y en la atención a sus familias, os atenderemos
https://www.diba.cat/ca/web/spott
FELIZ VERANO Y BUENAS VACACIONES

