Cómo evitar los riegos de la arena
Beneficios / Riesgos / Prevención
Este riesgo es una conjunción de dos elementos que tenemos en la playa, el sol y la arena donde practicar ejercicio, por eso el cuadro ha quedado ya explicado en el apartado de prevención de los riesgos solares.
La mejor forma de evitar la contaminación de la arena y los riesgos que esto comporta es utilizar las papeleras que hay distribuidas a lo largo de todas las playas. Por otro lado, al marchar de la playa, hay que tener cuiadado de no dejar ningún tipo de residuo en el espacio que se ha estado ocupando.
Para evitar la posibilidad de sufrir heridas al pasear por la arena o las rocas, lo más indicado es utilizar calzado adecuado (normalmente de goma puesto que se puede mojar), que protegerá de las posibles lesiones.
Tanto para favorecer la convivencia entre todos los usuarios de la playa, como para que el disfrute del deporte pueda ser el mayor posible, hace falta que la práctica de deporte se limite a los espacios adecuados a tal efecto, donde se encuentran los elementos que permiten disfrutar mejor cómo son las porterías, las redes de voleibol, las cestas de baloncesto...
A pesar de que es básico tener unas arenas en las mejores condiciones posibles para garantizar su salubridad de cara a los usuarios, los más pequeños por su característica de ponerse todo en la boca están en situación de riesgo de sufrir infecciones gastrointestinales, por eso hay que tenerlos siempre vigilados.
En algunas playas se reparten pulseras de identificación gratuitas en los puestos de socorro, que permiten en caso de la pérdida de un pequeño, identificar al niño que lleva la pulsera y poder llamar al número de teléfono indicado en el brazalete.