16/06/2026 12:20 h.
El Casino de Sant Esteve Sesrovires, nuevo Bien Cultural de Interés Local

La OPC ha redactado el informe técnico favorable para proteger este edificio histórico, obra de Josep Ros i Ros, vinculado a un siglo de vida cultural y asociativa del municipio.
El edificio del Casino de Sant Esteve Sesrovires, en el Baix Llobregat, fue declarado Bien Cultural de Interés Local (BCIL) en la sesión del Pleno municipal del 18 de marzo de 2026. La Oficina de Patrimonio Cultural (OPC) de la Diputació de Barcelona ha sido la encargada de redactar el informe técnico favorable para la declaración, a petición del Ayuntamiento de Sant Esteve Sesrovires. El informe ha permitido tramitar la protección de este edificio histórico, de propiedad municipal, y actualmente destinado a teatro municipal y espacio recreativo.
Según el criterio de la OPC, el Casino merecía la declaración como BCIL porque es un testigo relevante de la historia social y cultural de Sant Esteve Sesrovires, vinculado al asociacionismo local y a la construcción de equipaciones culturales en el primer tercio del siglo XX. A la vez, conserva valores arquitectónicos y patrimoniales vinculados a la obra de Josep Ros i Ros, manteniendo elementos originales para entender su función como espacio de sociabilidad, cultura y ocio durante más de cien años.
La declaración protege el conjunto de la parcela y, especialmente, las paredes perimetrales, las volumetrías y las alturas del edificio. En el caso de la zona del bar, se remarca la necesidad de preservar las fachadas, cubiertas, aperturas, el pavimento hidráulico, los cierres de madera y los vitrales originales, así como de orientar las futuras intervenciones con criterios de conservación respetuosos con los valores que motivan la declaración.
Un edificio centenario
Construido entre 1921 y 1925, el Casino es obra del arquitecto Josep Ros i Ros, una figura destacada de la arquitectura del Baix Llobregat y autor de numerosos equipamientos y edificios vinculados al modernismo y al novecentismo catalán. El edificio se construyó en un momento de crecimiento urbano y de consolidación de nuevos espacios culturales y sociales en el municipio. De hecho, el Casino nació vinculado a la Sociedad Coral Apolo y al asociacionismo local.
El edificio fue impulsado por entidades sociales y financiado con las aportaciones de sus socios, y a lo largo de más de un siglo ha mantenido su función como espacio de encuentro, actividad cultural y vida asociativa. Desde sus inicios, ha combinado los usos de bar, sala de reunión y espacio escénico, y ha acogido bailes, teatro, cine, conciertos y otras actividades culturales.
Desde el punto de vista arquitectónico, el Casino destaca especialmente por la fachada principal, con aperturas de arco rebajado, molduras cerámicas, pilastras ornamentades y elementos florales. La zona del bar conserva elementos originales de interés, como el pavimento de mosaico hidráulico, los cierres de madera y los vitrales de puertas y ventanas, que mantienen parte del ambiente propio de los antiguos ateneos y casinos.
La protección como Bien Cultural de Interés Local dota el Casino de un régimen legal específico para garantizar la conservación y orientar las futuras actuaciones sobre el edificio, de acuerdo con sus valores históricos, arquitectónicos, sociales y patrimoniales.





