Cámara oscura
La cámara oscura fue uno de los dispositivos ancestrales de la fotografía. En una caja cerrada, un pequeño orificio en el centro de uno de sus lados dejaba entrar la luz. En el interior, el fajo lumínico proyecta la imagen exterior al lado opuesto al orificio según el principio de propagación rectilínea de la luz. A causa de la geometría, la imagen se forma invertida de manera vertical y horizontal, pero de manera efímera, dado que no se podía retener.
El orificio podía ir equipado con una lente para mejorar la nitidez de la imagen. A partir de este cimiento se fueron desarrollando mejoras técnicas que dieron a los sofisticados aparatos fotográficos de hoy en día. Conocida desde hace siglos con funciones científicas, la cámara oscura fue utilizada por dibujantes y pintores como Leonardo da Vinci, Caravaggio o Vermeer, hasta que a mediados de siglo XIX se descubrió la manera de fijar la imagen proyectada en un apoyo sensible a la luz, dando lugar a la invención de la fotografía moderna.

Foto: Cámara oscura, 1875. Autoría: E. Atkinson. (Imagen en dominio público)





